Según la teología católica son tres: la Fe, la Esperanza y la Caridad. La Fe la define Santo Tomás como «retener por seguramente verdaderas ciertas afirmaciones intelectuales, bajo el influjo y la adhesión de la voluntad». La Esperanza es definida en el Catecismo de la Iglesia Católica como la virtud por la que «aspiramos al Reino de los cielos y a la vida eterna como felicidad nuestra, poniendo nuestra confianza en las promesas de Cristo y apoyándonos no en nuestras fuerzas, sino en los auxilios de la gracia del Espíritu Santo». Finalmente la Caridad es la más importante y trascendente de todas, la única que seguirá vigente en el Cielo, y consistiría -parafraseando al propio Jesucristo- «en amar a Dios sobre todas las cosas (por Él mismo) y al prójimo como a nosotros mismos (también por amor de Dios)».
El hecho de que sean tres siempre me ha resultado muy sugerente, para conectarlas con la Trinidad y con otras «tríadas» importantes que podemos encontrar en la Teología, la Filosofía y demás. El filósofo Peter Kreeft dice que el ser humano tiene tres potencias que no tienen los animales: la razón intelectual, la voluntad moral y la emoción elevada o espiritual. Otros han jugado con estos tres elementos, como Miguel de Unamuno, que en San Manuel Bueno mártir, representó la Caridad con el personaje principal, la Esperanza en la narradora Ángela y la Fe «pura» en el tonto del pueblo, Blasillo.
Alguna vez he meditado en la asociación de la Fe con lo mental, el mundo de las ideas, la Esperanza con el mundo emocional y de los sentimientos, y la Caridad con la acción, con un convencimiento profundo que conduce a los hábitos arraigados y los planes de vida. Creo que era Santo Tomás el que vinculaba la Fe al pasado (creer lo que ya pasó), la Caridad al presente y la Esperanza al futuro. Incluso yo veo cierta relación con los atributos trascendentales de Dios (queremos vivir en verdad, conocimiento del pasado; deseamos esa belleza lejana pero perfecta; y queremos obrar el bien, incluso en el Cielo, que será un eterno presente):
| Virtud teologal | Tiempo | Atributo trascendental | Parte de la Biblia | Persona divina |
| Fe, creer en Dios y en su revelación | Pasado | Verdad | Antiguo Testamento | Dios Padre |
| Esperanza, confiar en Dios y en su promesa | Futuro | Belleza | Nuevo Testamento | Dios Espíritu Santo |
| Caridad, amar a Dios y a su creación | Presente | Bien | Evangelio | Dios Hijo |
Me gusta que en la liturgia de la misa también se orden así: se lee el Antiguo Testamento lo primero, luego algo del Nuevo Testamento sobre los apóstoles y finalmente por ser lo central y lo más importante, el Evangelio. Por eso me he permitido incluir en la tabla estas partes de la Biblia y hasta las tres personas divinas, según la parte de la Biblia donde son más preeminentes.
Incluso el paradigma para agentes que usamos en Inteligencia Artificial, Percepción-Reflexión-Acción… o más claramente el de Creencia-Deseo-Intención (Belief-Desire-Intention, BDI), también tendría un posible paralelismo con Fe-Esperanza-Caridad, lo cual me resulta muy interesante también.