Fue el Papa Gregorio XIII, el responsable de cambiar del calendario juliano, que Julio César implantó en el 46 a.C., al calendario gregoriano.
Un hecho muy interesante es que con el ajuste hubo 10 días en la Historia que no existieron, porque tras el 4 de octubre de 1582 se pasó al día 15. Ahora con las reglas de los bisiestos el ajuste es más perfecto y no hay previsión de hacer correcciones en los próximos milenios.