En ocasiones me preguntan sobre la moralidad de la IA y de sus usos, e incluso sobre si existe una IA «cristiana» o católica.
Si hablamos de ChatGPT y otros chatbots alternativos, en principio se basan en grandes modelos fundacionales (de Open AI, Google, Anthropic, DeepSeek…) que no deberían tener sesgos ideológicos y ser útiles para conversar sobre cualquier cuestión filosófica o religiosa. Son una herramienta que aspira a ser neutral, entrenada con infinidad de documentos de toda índole.
Hay algunos modelos que presumen de dar más citas que otros, como es el caso de Perplexity (montado sobre el modelo de Meta) y herramientas muy útiles porque puedes alimentarle tú mismo con los documentos sobre los que quieras trabajar (como Google NotebookLM).
Me consta que en la Universidad Francisco de Vitoria hay un proyecto muy curioso llamado «Inteligencia Celestial», y que se han publicado IAs que son capas añadidas sobre modelos fundacionales para trabajar sólo con documentos de la Iglesia, como Magisterium y otros.