¿Qué tal le va a España en lo económico? Es una pregunta que aparece recurrentemente en los debates sobre política, y cuya respuesta tanto el Gobierno como la oposición tratan de usar para justificar la buena o mala gestión realizada por quienes consideran «responsables» de los resultados actuales.
Para valorar el estado económico de un país suelen tenerse en cuenta parámetros como estos:
- Deuda pública, que puede ser interna o externa, a corto o a largo plazo, bruta o neta (si a la bruta -que son nuestros pasivos financieros- le restamos los activos financieros del país).
- Producto interior, que también puede ser bruto o neto (si al bruto le restamos la depreciación de los bienes de capital del país). Para calcular el bruto se puede estimar el valor total del mercado de bienes y servicios del país, llamado PIB nominal, o le podemos restar el efecto de la inflación (la subida de precios) y conocer así el PIB real.
A menudo se dan cifras relativas, donde se relacionan varios parámetros como decir que «la deuda pública externa es del 53% del producto interior bruto» o como medir el PIB per cápita (por número de habitantes). También es importante comprobar los periodos cubiertos, para evitar comparar una situación «normal» con una «extraordinaria», donde puede haber mínimos o máximos locales… como la Gran Recesión que sufrió la Economía en 2008, o la Pandemia Mundial de COVID-19 que duro desde 2020 a 2023.
Otra cuestión a tener en cuenta es el llamado «efecto arrastre«, el cambio brusco que puede ocurrir al revisar las previsiones económicas tras la salida, cada 30 de enero de las revisiones del INE a las cifras del PIB del año anterior.
En España llevamos muchos años con un importante crecimiento de deuda pública (en marzo de 2009 era de más de 470 000 millones de euros y en marzo de 2024 es superior a 1,6 billones de euros), causado por una situación deficitaria y sostenida en el tiempo entre los ingresos y los gastos del Estado. El Banco de España es quien publica mensualmente datos como las notas iniciales de deuda de las Administraciones Públicas, y el gasto más grande son sin dudas las pensiones. La cuestión de la deuda es problemática porque, aunque suele comprarla el Banco Central Europeo, la deuda suele tener asociados unos pesados intereses que todavía pueden ahogar más la economía de un país… aunque es cierto que muchas de las grandes potencias económicas del mundo están altamente endeudadas.
El PIB nominal es un dato mucho más variable. En el último trimestre de 2019 era superior a 310 000 millones de euros, pero tras el segundo trimestre de 2020 bajó a 245 000 millones de euros (la mayor recesión de la zona euro, debido a que el COVID-19 afectó muchísimo a sectores como el turismo y la hostelería). Sin embargo nos recuperamos a finales de 2021 y tras el primer trimestre de 2024 hemos subido a 380 000 millones de euros. Pero habría que calcular el PIB real para ver si de verdad estamos produciendo más… o simplemente es que todo se ha vuelto más caro.